Coma y construcciones causales y finales

Las oraciones subordinadas causales expresan la causa o motivo de que ocurra (o, en otros casos, de que se diga o afirme) lo enunciado en la oración principal: Se quedaron en casa porque hacía mucho frío; No ha dicho la verdad, porque me ha guiñado el ojo. Normalmente van introducidas por la conjunción causal porque, aunque también pueden construirse con conjunciones como pues o por locuciones como ya que, puesto que, a causa de que, etc. Por otra parte, las oraciones finales expresan la finalidad o el propósito con que se realiza o afirma lo enunciado en la oración principal: Se quedaron en casa para no pasar frío; Ya he terminado el trabajo, para que te enteres. Suelen ir encabezadas por para (que) o, menos frecuentemente, por locuciones como a fin de que, con el objeto de que, etc.

Las reglas de la escritura de coma para aislar las construcciones causales y finales son, en general, las mismas, de ahí que se traten aquí conjuntamente, y tienen que ver con el tipo de relación que esas construcciones establecen con respecto al predicado verbal de la oración principal:

  1. Causales y finales del enunciado. Se llaman así las causales y finales que expresan la causa o la finalidad real de lo enunciado en la oración principal: El suelo está mojado porque ha llovido (la lluvia es la causa real de que el suelo esté mojado); Tienes que estudiar para aprobar el examen (aprobar el examen es la finalidad real que se persigue con el estudio). Estas construcciones son complementos circunstanciales del verbo principal, de ahí que se denominen también internas. Como el resto de los complementos circunstanciales, las causales y finales del enunciado suelen aparecer pospuestas al verbo y no se separan por coma del resto del enunciado.
Información adicionalLas causales del enunciado se identifican porque, salvo raras excepciones, van introducidas por porque y pospuestas al predicado principal. Responden a la pregunta ¿por qué? En cuanto a las finales del enunciado, van encabezadas por para (que) y también por a que: He venido a que me pagues. Responden a las preguntas ¿para qué? o ¿a qué?

Las oraciones finales internas pueden aparecer también en posición inicial. En ese caso, se recomienda la escritura de coma detrás de la construcción final, salvo que la secuencia sea breve: Para conseguir un buen sitio en primera fila, te recomiendo que llegues con una hora de antelación; Para dormir no te traje a este sitio.

  1. Causales y finales de la enunciación. Estos dos tipos de construcciones forman parte de las llamadas causales y finales externas al predicado, pues, a diferencia de las internas, no expresan la causa o la finalidad real de lo enunciado en la oración principal. Su condición de elementos externos al predicado justifica la obligatoriedad de separarlas por coma del resto del enunciado.

Las causales de la enunciación introducen el hecho que permite al que habla decir o afirmar lo enunciado en la oración principal: Ha llovido, porque está el suelo mojado (lo que me lleva a afirmar que ha llovido es que el suelo está mojado); Algo le pasa, pues tiene mala cara.

Análogamente, las finales de la enunciación manifiestan la finalidad que se persigue al decir lo que expresa la oración principal: Tienes que estudiar con más atención, para que te quede claro (el fin de mis palabras es dejar claro al interlocutor que tiene que estudiar con más atención), frente a la construcción con oración final interna Tienes que estudiar con más atención para que te quede claro.

Información adicionalLas causales y finales de la enunciación no responden a las preguntas ¿por qué? o ¿para qué?, sino más bien a ¿por qué lo digo? o ¿para qué lo digo?
Ha llovido, (lo digo) porque está el suelo mojado.
Tienes que estudiar, (lo digo) para que te quede claro.
  1. Causales explicativas. Las causales explicativas, muy cercanas a las causales de la enunciación, introducen la explicación de por qué se produce el hecho expresado en la oración principal, como en No la vi más, pues no volvió nunca más al pueblo después de aquello (la subordinada causal explica por qué no se volvió a ver a determinada persona). Pueden ir introducidas por diversas conjunciones o locuciones conjuntivas, como ya que, pues, puesto que, que, como, comoquiera que, porque, etc. Las causales explicativas son, como las causales de la enunciación, externas al predicado principal y, por tanto, se separan de él mediante comas, vayan antepuestas o pospuestas: Tuvimos que alquilar dos coches, ya que al final vinieron seis; Hubo que posponer la reunión, pues faltaban algunos informes imprescindibles; Cierra, que hace frío; Puesto que insistís, os lo contaré todo; Como no ha llamado, supongo que estará bien; Iré yo a verte, porque no quiero que salgas con este tiempo tan frío.
Información adicionalEn el último ejemplo, la presencia de coma hace que la información que incluye la subordinada causal se presente como una explicación en cierto modo periférica al mensaje principal Iré a verte. Sería también posible presentar la información de la subordinada como causa real y, en este caso, no se escribiría coma, pues la construcción dejaría de ser explicativa para convertirse en una causal interna: Iré yo a verte porque no quiero que salgas con este tiempo tan frío. Se trata, una vez más, de dos formas diferentes de presentar la misma información.

Fuente: Ortografía de la lengua española, 2010

LA COMA SIGNOS ORTOGRÁFICOS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: